martes, 5 de abril de 2011

BIOMAGNETISMO


El Biomagnetismo es un método terapéutico que utiliza imanes comunes de mediana intensidad, para reestablecer el equilibrio bioenergético del organismo y así recuperar la salud. Colocando imanes en puntos específicos del cuerpo, se consigue corregir disfunciones energéticas y exterminar en breve tiempo, virus, bacterias, hongos y parásitos.

Según descubrimientos del Dr. Goiz, diversas combinaciones específicas de microorganismos llegan a producir la mayoría de las enfermedades del hombre, incluso algunas en las que no siempre se reconoce una etiología microbiana, como en la diabetes, el cáncer, la artritis, la fibromialgia, la esclerosis, el lupus, el Alzheimer y el glaucoma, entre otras. Con el biomagnetismo, un gran porcentaje de pacientes experimenta rápidas y notables mejorías que no ocurren comúnmente con otros tratamientos.

Este sistema trasciende con creces todo lo conocido previamente por la magnetoterapia, y se basa en el trabajo de muchos años de silenciosa investigación de parte del Dr. Isaac Goiz Durán de México.

Su revolucionario método involucra descubrimientos tan sobresalientes en beneficio de la salud humana, que la Oxford International University le otorgó en 1999 un grado de Doctor en bioenergética por su destacado trabajo en esta temática.

Las notables mejorías obtenidas a través de esta terapia con imanes, se debe principalmente a la destrucción de los virus, que como sabemos, son de muy difícil tratamiento para la medicina convencional, la cual tiene sólo éxitos relativos exterminando bacterias por medio de antibióticos, hongos con antimicóticos y parásitos con antiparasitarios.

Todo esto, que ciertamente para muchos es difícil de asimilar, involucra muchos años de paciente investigación del Dr. Goiz en el campo de las terapias energéticas, también encuadradas en lo que se conoce como medicina vibracional, y que pone de manifiesto la importancia que tienen para la salud, las múltiples vibraciones energéticas u ondas electromagnéticas que recorren el cuerpo humano.

Es en este ámbito que el Dr. Goiz realizó en 1988 el descubrimiento del fenomenal concepto denominado "par biomagnético".


Compatibilidad del Biomagnetismo con Otras Medicinas

Como la mayoría de las terapias alternativas o energéticas, el biomagnetismo es compatible con las demás medicinas complementarias y es especialmente recomendable combinar con terapias que mejoren el área emocional y que, por ende, ayuden a potenciar el sistema inmunológico.

En este sentido, pueden ayudar mucho las esencias florales, el reiki , la hipnoterapia, la terapia del campo del pensamiento (TFT, Thought Field Therapy), la programación neurolingüística (PNL), el diagnóstico energético integral (DEI) y la psicología convencional.

El biomagnetismo también puede combinarse con tratamientos alopáticos convencionales. Sin embargo, es recomendable que una vez que el paciente constate las mejoras en su condición, concurra a su médico tratante para que le disminuya adecuadamente las dosis de los medicamentos anteriormente prescritos.

Sólo en casos de quimioterapia es recomendable esperar a la finalización del tratamiento, seguir luego una dieta depurativa, y luego examinar al paciente para ver si está en condiciones de recibir su primera sesión de biomagnetismo.

Duración del Tratamiento Biomagnético

La frecuencia de las sesiones y la duración de un tratamiento biomagnético, dependerá de diversos factores como la gravedad de la dolencia y su grado de avance, su antigüedad, daños estructurales ya presentes, la edad del paciente, su carga tóxica total derivada de medicamentos, desechos metabólicos de sus microbios y alimentación contaminada, su estado emocional congruente con su estado inmunológico, su predisposición o resistencia subconsciente a sanarse, etc.

Todos estos factores determinan que ningún paciente reaccione igual ante determinados gérmenes patológicos, y se complica aún más el diagnóstico alopático cuando se combinan distintos tipos de ellos.

En términos generales, se ha verificado que lo óptimo es una secuencia inicial de tres sesiones de biomagnetismo, separadas por una semana aproximadamente; dependiendo de la evolución posterior, se podría requerir de un control al mes. Sin embargo, el enfermo ya comienza a notar cambios positivos en su salud desde la primera o segunda sesión. Para casos crónicos, puede requerirse un promedio de cuatro o cinco tratamientos, pero el número real en definitiva lo determinará la forma en que reaccione cada paciente.